30 noviembre 2005

SFC, Sevilla Fútbol Club periódico oficial


"Blanco y Rojo", en su VII aniversario, pasa a ser el periódico del Sevilla F.C.

Lo anuncia la web oficial y lo comenta Alvarado.

Seguimos avanzando.

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El semanal de Pérez-Reverte

LOBOS, CORDEROS Y SEMAFOROS

Pues sí, chico. Ya ves. Toda la vida diciéndote tus viejos y tus profesores que hay que tener buen rollito, que la violencia es mala y que el diálogo resuelve todo problema. Y tú, creyéndotelo. Y resulta que el otro día, cuando ibas de marcha con tu novia y tus amigos sin meterte con nadie, un grupo de macarras se bajó de las motos y os infló a hostias por la cara, oye, sólo por pasar el rato, y al que más le dieron fue a ti, justo cuando hacías con los dedos la uve de paz, colegas, pis, pis, decías en inglés, que suena más globalizado y dialogante. Peace, colegas. Pero los colegas, que no debían de puchar el guiri, se pasaron la uve por el forro, y te pusieron guapo. Y date con un canto en los dientes –los pocos que aún tienes sanos– de que encima no le picaran el billete a tu churri.

Y sorprende, claro. Con tu buena educación y todo eso. La violencia es mala, etcétera. Y claro, sí. En principio, lo es. Pero también resulta útil para la defensa, o la supervivencia. Si tus abuelos no hubieran peleado por cazar y sobrevivir, no existirías hoy. O recuerda Sarajevo, hace nada. Y así. Sin la capacidad de luchar cuando no hubo más remedio, tu estirpe se habría extinguido como otras –más débiles o pacíficas– se extinguieron. Ahora vives en una democracia donde eso parece innecesario. Aquí, la renuncia del ciudadano a liar pajarracas individuales se fundamenta en que el Estado asume el monopolio de la violencia para emplearla con sensatez cuando las circunstancias lo hagan inevitable. Dicho de otro modo: la gente no anda armada y dándose estiba porque es el Estado quien, mediante las fuerzas armadas y la policía, administra la violencia exterior e interior con métodos respaldados por las leyes, el Parlamento, etcétera. Ésa es la razón de que, un suponer, cuando alguien esgrime un baldeo y te dice afloja la viruta y el peluco, tú no saques una chata y le vueles los huevos al malandro, sino que estés obligado a mirar alrededor, paciente, en espera de que un policía se haga cargo del asunto, proteja tu propiedad privada y conduzca al agresor a un lugar donde quede neutralizado como peligro social.

Pero eso es en teoría. Tu problema, chaval, es que te han educado para ser el corderito de Norit antes de que los lobos desaparezcan. O lo que es peor, cuando ya sabemos que no van a desaparecer. Dicho de otra manera, olvidaron enseñarte a pelear por si fallaban los besitos en la boca, los policías, los jueces, las oenegés y los soldados sin fronteras. Por eso en ciertos ambientes y circunstancias lo tienes crudo: un toro capado y sin cuernos sólo sobrevive entre bueyes. En lo que llamamos Occidente, gracias a una espléndida tradición grecolatina, humanista e ilustrada, los derechos y las libertades alcanzan hoy cotas admirables, merced a la confianza de los ciudadanos en mecanismos democráticos garantizados por leyes convenientes y justas. Dicho en fácil: hemos convenido, por ejemplo, que ante un semáforo en rojo los coches se detengan, porque eso mejora el tráfico y la convivencia. El problema surge cuando un hijo de puta –condición propia, siento comunicártelo, de la naturaleza humana– pasa de semáforos y circula a su bola. Entonces, quienes se detienen con la luz roja están en inferioridad de condiciones, desvalidos ante quien aprovecha para colarse, llegar antes y hacerse el amo de la calle.

Y ése es tu problema: la indefensión de quien respeta el semáforo cuando otros no lo hacen. Unos por falta de costumbre, pues vienen de donde no hay señales de tráfico, o no funcionan. Otros, los de aquí, porque se nos fueron de las manos y no somos capaces de darles educación vial ni de la otra. Y claro: a veces algunos de ellos ceden a la tentación de utilizar el semáforo contra quienes, prisioneros de él, lo respetan. Contando, naturalmente, con la pasividad cómplice de aquellos a quienes corresponde el control del asunto, que suelen permanecer paralizados por el miedo a que los llamen autoritarios y poco enrollados, hasta que de pronto se acojonan y sacan los tanques a la calle, o preparan el camino para que otros matarifes los saquen. Contradicción, ésta, característica del espejismo en que vivimos: un mundo socialmente correcto, donde todo ejercicio de autoridad o violencia legítima, por razonable que sea, queda desacreditado gracias a tanto cantamañanas que vive de la milonga y el cuento chino.

El Semanal 4 de diciembre de 2005

SEVILLAFC.US

Sí, habéis leido bien. No se trata de una errata.

Es la dirección del Sevilla F.C. en Boulder (Colorado), una ciudad de 100.000 habitantes en el corazón de los EE.UU.

Estos son los hombres que pasean el nombre de nuestro centenario equipo por los campos de Soccer de tan lejanas tierras:


Nuestro mejores deseos para ellos.

Para ver más, http://www.sevillafc.us/

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29 noviembre 2005

Pujol envida a grandes

El honorable parece que apuesta por la resistencia numantina. Según publica El Semanal Digital, a don Jordi le va la marcha:
Ocurrió en el transcurso de un almuerzo en el lujoso Hotel Juan Carlos I de Barcelona. Conviene recordar la frase de marras, tal como nos la transmitieron de primera mano. Pujol les pedía, exigía, que "Cataluña no puede dar la sensación de que si nos dejan de comprar cuatro tejidos y cuatro botellas de cava en seguida nos tiemblan las piernas y claudicamos en todo". El viejo líder de Convergencia les vino a decir que en España les tienen tomada la medida y dio un tirón de orejas a algunos de los presentes, que se le quejaron de la crispación generada a raíz de la discusión del Estatut. Pujol les soltó que es ridículo plantearse la retirada de un texto ante la campaña de rechazo a los productos catalanes.
Pues por lo que a mí respecta, acepto el envido. Y dos más.

La "sirga tridimensional"

¿Alguien recuerda la famosa valla inocua que acabaría con todos los problemas fronterizos en Melilla?. Pues parece que no todos estan de acuerdo. Según El Mundo, Marruecos está saboteando la construcción, ocupando incluso territorio español para paralizar los trabajos.
La construcción de la tercera valla para reforzar la frontera de Melilla ante los asaltos masivos de inmigrantes se encuentra paralizada, según han informado fuentes del Gobierno de la Ciudad Autónoma. El Ejército marroquí ha ocupado el terreno español donde se iba a colocar la nueva barrera, excavando un foso que recorre todo el perímetro y levantando en varios tramos tiendas de campaña para sus soldados, según las mismas fuentes.
Y, entretanto, en la cumbre euromediterránea (¡Hay que cerrar, hay que cerrarlo como sea, vamos!) los líderes refuerzan la cooperación para frenar la inmigración ilegal hacia Europa y Zapatero hizo hincapié en que «este acuerdo es el primer paso para afrontar unidos tres retos comunes, la inmigración, el terrorismo y la brecha en el desarrollo entre la orilla norte y sur del Mediterráneo».
Bonita forma de cooperar la de los vecinos del sur.

Sevilla cultural


Dentro del páramo cultural que habitualmente nos encontramos en Sevilla, ahora tenemos la ocasión de ver una exposición excepcional por estas tierras.


Desde hoy, y hasta el 28 de febrero, se celebra en el Hospital de los venerables la exposición «De Herrera a Velázquez. El primer naturalismo en Sevilla». En ella podrán contemplarse obras de los siglos XVI y XVII que pisan por primera vez suelo español desde su salida.
Web oficial de la organización (Fundación Focus-Abengoa), aquí
Reseñas de prensa aquí, aquí o aquí.

28 noviembre 2005

Y no hay que olvidar...

a Lucía, Cori, Amparo, Chabe, Rocío López, Ana Romero, Vanesa, Alicia, Sandra, Silvia, Auxi, Cristina, Alejandra, Nadia y María.

Mujeres.

Sevillistas.

También arrasan.

Suma y sigue



Tres puntos más y el Sevilla F.C. empieza a parecerse a una máquina de ganar partidos. Una victoria más que nos mete de cabeza en puesto de Champions.

Racha importante del Sevilla, con una defensa inexpugnable, un portero segurísimo y una delantera que, cada vez más, tiene gol ( ay, si no llega a pecar ayer de excesivo individualismo, lo de Zaragoza debía haber acabado como el rosario de la aurora ).

Y mientras la prensa digital sevillana empieza a sacudirse los prejuicios que arrastra contra el Sevilla F.C. y las páginas deportivas se deshacen en elogios para nuestro equipo, la nota discordante la dan los de siempre.

Para la nuestra 'Saviola desatasca al Sevilla' y el resultado del partido fue... ¡ 0-1 !. El otro equipo de la ciudad acusa 'el desgaste que le ha supuesto su histórica participación en la Liga de Campeones'. Es lo de siempre. Ladran, luego cabalgamos.

Y para la prensa deportiva nacional, el Sevilla F.C. sigue sin existir. Tanto As como Marca se centran en la crisis deportiva del Zaragoza con el consiguiente demérito del Sevilla F.C.

Al final, entre toda la maraña de intereses, cada cual se retrata a sí mismo. Un entrenador, a pesar de ganar con suficiencia, hace autocrítica para mejorar. El otro, a buscar excusas.

25 noviembre 2005

Al arma

Lo que anteayer eran opiniones silenciosas y silenciadas, hoy se ponen negro sobre blanco. Hay gente que ya está avisando:


...en breve, muy breve tiempo, los españoles tendrán forzosamente que alinearse en el bando de los que destrozan España o lo permiten, como sino fuera con ellos, o comprometerse en el barco de todo aquel que, sintiéndose patriota, no esté dispuesto a que España deje de existir. Sin más; sin colores, ni matices, ni banderías: la España contra la Anti-España.Y podremos resolver como los españoles siempre hemos demostrado, si somos capaces o no de defender, a como dé lugar, la existencia de una de las naciones más antiguas del mundo. Brindo por ti, ZP, pues sin tu presencia esta situación, dura pero inevitable, jamás se hubiera producido en menos tiempo. Por ello sólo recomiendo estar al arma.

¿Mensajes catastrofistas?. Puede...

¿Hechos aislados?

Los hechos aislados se están convirtiendo en una costumbre. ABC de Sevilla publica hoy las cifras de la crónica negra de Sevilla durante el mes de Noviembre. Vivir para ver...
En sólo dieciocho días, en las calles de Sevilla han ardido 141 contenedores de basuras situados en distintas zonas de la ciudad lo que supone una media diaria de casi 8, concretamente de 7,7. En ese mismo período de tiempo se han quemado 27 vehículos, es decir, 1,4 al día. Además, en esos poco menos de veinte días también han sido pasto de las llamas dos motos y ocho papeleras y en total, los Bomberos han intervenido para sofocar 24 fogatas. Sólo entre el pasado miércoles y la madrugada de ayer jueves, fueron incendiados cuatro vehículos, tres de ellos en sectores de Sevilla muy próximos.

El artículo semanal de Pérez-Reverte

EL MUELLE FLOJO DE UMBRAL

Hace años tuve una polémica con Francisco Umbral que acabó cuando escribí un artículo titulado Sobre Borges y sobre gilipollas, donde el gilipollas no era Borges. Desde entonces, en lo que a mí se refiere, Umbral ha permanecido mudo; cosa que en un teclista con su logorrea –«escribe como mea», dijo de él Miguel Delibes– supone un prodigio de continencia. Pero el tiempo pasa, la edad termina aflojándole a uno el muelle, y ahora vuelve a meterme los dedos en la boca. El estilo, o sea. Al maestro de columnistas no le gusta mi estilo literario, y le sorprende que se lean mis novelas. También, de paso, le parece inexplicable que nadie lea las suyas, ni aquí ni en el extranjero. Que fuera de España no sepan quién es Francisco Umbral, eso dice tenerlo asumido: su prosa es tan perfecta, asegura, que resulta intraducible a otras lenguas cultas. Pero no vender aquí un libro lo lleva peor. No se lo explica, el maestro. Con su estilo. Así que voy a intentar explicárselo. Con el mío.

Francisco Umbral tiene –y nos lo recuerda a cada instante– la mejor prosa de España. También cultiva una imagen, más social que literaria, inspirada en el malditismo narcisista y la soledad del escritor incomprendido y genial. Pero eso es cuanto tiene. Nunca pisó una universidad como alumno, ni leyó un clásico, ni tuvo una formación que trascendiera la cita, el plagio entreverado y el picoteo de lo ajeno. La lectura tranquila de sus libros y columnas sólo revela frivolidad superficial, incultura camuflada bajo la brillante escaramuza del estilo. En realidad, Umbral nunca tuvo nada que decir. La idea, el comentario o el libro citados en abundancia aquí y allá –a menudo de forma incorrecta, como ocurre con Borges y la Biblia, entre otros– casi nunca provienen de lecturas directas, sino que delatan la tercería de la revista, suplemento cultural, antología o texto ajeno donde fueron espigados. Sospecho, además, que Umbral anda muy flojo de lenguas, lo mismo vivas que muertas, aunque para el estilo le baste con la que tan bien maneja. Y en cuanto a la gran novela básica, la que forma los cimientos de todo novelista sólido, su ignorancia resulta asombrosa en un escritor de tales pretensiones. Por eso resulta esclarecedor que, en sus innumerables intentos frustrados de novelar, mencione siempre con desprecio a Cervantes, Galdós, Dickens, Tolstoi, Dostoievski o Baroja, y entre los contemporáneos, a Marsé, Mújica Lainez o Vargas Llosa; o que cometa la bajeza de situar al honrado José Luis Sampedro o al dignísimo e impecable Luis Mateo Díez a la misma altura que a Mañas, el chico del Kronen. En esa línea, las universidades sólo valen para algo cuando invitan a Umbral, y le pagan. Igual que los premios literarios, el Cervantes o la Real Academia: sólo tienen prestigio si él los consigue.

Y es que Umbral no escribe literatura: él es la literatura –«Borges y yo», afirmaba sin complejos hace unos años–. Y si la gente no lo lee, es porque a la gente no le interesa la literatura; no porque no le interese Umbral, ni porque repugne, por ejemplo, el sexo turbio que impregna sus novelas; más turbio aún cuando imaginamos al propio Umbral practicándolo. Un personaje de quien Jimmy Gimenez Arnau –que no se diría, en rigor, espejo de virtudes– ha escrito: «Padece cáncer de alma».

La cita no es casual, porque, además de ser un periodista que nunca dio una noticia, de que en sus novelas y columnas no haya una sola idea, y de alardear de una cultura que no tiene, lo que trufa toda la obra de Umbral, desde el principio, es su bajeza moral. La «infame avilantez» que, ya metidos en citas, le atribuyó la poetisa Blanca Andreu. Siempre estuvo dispuesto a despreciar a novelistas ancianos o fallecidos como Gironella, Aldecoa, o el Cela a cuya sombra en vida tanto medró –y a quien dedicó, caliente el cadáver, un librito oportunista e infame, escrito, eso sí, con estilo sublime–, o a insultar y señalar con el dedo a antiguas amantes y a mujeres que le negaron sus favores; aunque esto lo hace sólo cuando no pueden defenderse y sus maridos están muertos o en la cárcel. Tan miserable hábito no lo mencionaría aquí de limitarse a lo privado; pero es que Umbral tiene la bajunería de salpicar con él su literatura. Su bello estilo. A todo eso añade una proverbial cobardía física, que siempre le impidió sostener con hechos lo que desliza desde el cobijo de la tecla. Pero al detalle iremos otro día. Cuando me responda, si tiene huevos. A ver si esta vez no tarda otros cinco años. El maestro.

El Semanal 27 de noviembre

Para empezar...

... un tifo inolvidable

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