17 enero 2006

Persecución ligüística en Cataluña

Hace unos días la noticia de que se habían usado historiales clínicos para estudiar la penetración del idioma catalán en los hospitales levanto una gran polvareda en la prensa.

Ayer publicaba el Mundo un entrevista a Carmelo González, el español que está dispuesto a recurrir a la huelga de hambre para exigir que en Cataluña se cumpla la ley y su hija pueda estudiar en castellano.
"Yo sólo quiero que se cumpla la normativa vigente. La Ley de Política Lingüística 1/1998, en su artículo 21.2, afirma que los niños tienen derecho a recibir la primera enseñanza en su lengua habitual, ya sea ésta el catalán o el castellano. Hay una ley, ¡pues que la cumplan! Si el poder ejecutivo no respeta la independencia del poder judicial ni las leyes que marca el poder legislativo, que son los pilares que sustentan la democracia, esto no funciona. [...]"
(La entrevista completa podéis leerla, en Criterio)

Hoy el diario madrileño desvela un dato más sobre la persecución que padecen en Cataluña los hispanohablantes. Reza el titular: "Los alumnos tendrán que delatar a profesores que hablen castellano", y desarrollan en la noticia que "dos delegados de cada clase firmarán un documento especificando el idioma que utiliza cada docente. Los 'coordinadores lingüísticos' creados por el tripartito velarán por la ejecución de ese control en cada colegio". En el editorial dedicado a esta cuestión El Mundo opina que "mientras numerosos ciudadanos llamaban ayer a El Mundo para solidarizarse con Carmelo González -el español que reclama el derecho de su hija a recibir clase en castellano-, el conseller Josep Huguet enmarcaba su caso en una 'campaña de intoxicación' y se refería despectivamente a él como «anecdótico». Los hechos son, sin embargo, tozudos y siguen dejando en evidencia las medidas del tripartito en el ámbito de la lengua".

Y es que el editorial de este diario deja claro que "si la delación de los comercios que rotulan en castellano es más propia de un régimen autoritario que de una democracia, forzar a los alumnos a denunciar a sus maestros es moralmente repugnante: utiliza a los niños en la coacción social, socava la vilipendiada autoridad docente y muestra la podredumbre de una clase política menos preocupada por el paupérrimo nivel de la educación que por el idioma en el que ésta se imparte".

Libertad Digital por su parte publica a este respecto:
"...en un documento interno de un instituto catalán ya se sugería a los docentes en qué lengua debían relacionarse fuera de las aulas: “Se proponen las siguientes actuaciones: Conseguir que todo el profesorado capacitado para impartir las clases en catalán lo haga. Siempre está la excepción de Lengua y Literatura castellanas, pero no la lengua puente de los idiomas. La previsión mínima aceptable, nos daría: en primer ciclo de ESO se mantendría el 100% de las materias en catalán; en segundo ciclo de ESO y Bachillerato, tendríamos que garantizar que el 70% de las materias se impartiera en catalán, con la previsión de hacerlo extensivo al 100% en los próximos cursos”.
En esta propuesta también se recomienda “que el profesorado capacitado para hacer las clases en catalán mantenga el catalán como lengua de relación con el alumnado, el personal de Administración y Servicios y sus familias fuera del aula”.
¿Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social?.
¡ JA !

0 Comments:

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home