16 junio 2008

Qué error, qué inmenso error

Qué inmenso error cometí, de jovencito, al meterme en la boca del lobo para pegar carteles de AP y salir por piernas de Castilblanco, de Dos Hermanas o de Alcalá mientras nos perseguían y no precisamente con buenas intenciones.

Qué error cometí ejerciendo de interventor primero, y apoderado después en mi colegio de Sevilla Este, entre mis vecinos que me sonreían con sorna para ver perder, año tras año, elecciones al partido que (pensaba) mejor representaba los valores que, no ya para mí, sino para mis hijos (y para tu niña, Mariano), quería para España.

Qué error cometí cuando me impliqué, junto con mi esposa a la que a punto estuvo de costarle un disgusto serio con el interventor de IU en su colegio, en un intento de revitalizar el partido en Arahal.

Señor Gallardón, señor Rajoy, quédense con su partido que yo me voy con mi gente.

Entré en el juego con un lema, y con él salgo: "España, lo único importante".





12 junio 2008

... y el talante se acabó


El principio de acción-reacción invierte su sentido histórico según sople el viento.

En estos días, los partidarios de la acción no son los que gustaría a la progresía, y al gobierno le toca bailar con la más fea: ser reaccionarios. Y, como ayer mismo dijo Jordi Pujol, «los blandos, cuando reaccionan, reaccionan mal».

Del talante de los socialistas tenemos referencias históricas suficientes, desde el impresor al Lenin español. La última, tener como Ministro del Interior a ese individuo partidario y ejecutor del terrorismo de Estado.

Lo último que aparece por los confidenciales es la pretensión del gobierno de recurrir al ejército para parar la huelga. ¿Se referirán quizás a una reedición de Casas Viejas?. No lo descarten.

Entretanto, esperemos con impaciencia que se cumpla el vaticinio del ya citado Jordi Pujol: Europa corre el riesgo de un nuevo mayo del 68 pero al revés, insinuando una revuelta conservadora que haga oscilar el péndulo que ya está demasiado tiempo bajando e invierta la tendencia impulsándolo a subir. Por lo que a mí me toca, espero que pronto acabe la noche de esta "democracia liberal" que nos ha tocado vivir y en España empiece a amanecer. Que ya es hora.